Vaccinium Myrtillus
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| CC by SA Elbunitkrasniqi |
DESCRIPCIÓN:
Como bien sabéis, algo que caracteriza a mi blog es que utilizo un lenguaje nada técnico, ya que mi intención es hacer llegar a cualquier persona, tenga o no formación específica sobre plantas, el gusto por el cultivo en casa de frutas y verduras. Es por ello que no me extiendo mucho en la descripción de mis ejemplares.
El arándano es un arbusto pequeño, con un tamaño entre 0,2 y 0,4 metros de altura, lo que lo hace muy manejable para tener en casa en una maceta. Sus hojas son dentadas y alternas y sus flores son pequeñas, blancas o rosadas, que cuelgan de las ramas en pequeños grupos o ramilletes.
Su fruto siempre ha sido muy apreciado, no solo porque están buenísimos (a mi personalmente me encantan) sino por considerársele un "superalimento" por la gran cantidad de propiedades que se le atribuyen:
- Contiene potentes antioxidantes que protegen al organismo contra los radicales libres.
- Ralentiza el envejecimiento frenando la decadencia de las funciones cerebrales.
- Ayuda a la digestión.
- Previene y ayuda a curar la cistitis.
- Evita la formación de cálculos renales.
Estas son solo algunas de las muchas propiedades de esta pequeña fruta. Si te interesa el tema y quieres profundizar más,haz clic aquí.
CULTIVO Y CUIDADOS:
El arándano como os digo es una fruta que siempre me ha encantado, así como todas las frutas del bosque en general. En casa tengo una maceta bastante joven. El año pasado cuando la compré ya era bien pasada la primavera y no tenía flores ni fruta, no sé si por haber pasado la época o por ser demasiado pequeña.

La compré a la vez que dos variedades de frambuesa y una de mora. Al ver que los frambuesos y la morera no paraban de fructificar y que mi arándano no lo hacía, investigué un poco para saber cuál podría ser la causa. Finalmente leí que para el arándano es bastante importante la acidez de la tierra, imprescindible para que florezca y fructifique adecuadamente. Entonces compré una bolsa de sustrato ácido y trasplanté mi macetita en un tiesto mayor en ese nuevo medio. Por lo visto esta acidez de la tierra va disminuyendo con el tiempo así que es recomendable acidificarla de vez en cuando: para ello yo le esparzo regularmente un par de cucharadas de posos de café o bien acidificando el agua de riego con un poquito de zumo de limón.


Pues bien, ya estamos a principio de marzo y estoy viendo cómo un montón de yemas que yo pensaba eran nuevas hojas, son en realidad las flores de mi arándano, por lo que creo que voy a poder disfrutar de una buena producción de fruta (teniendo en cuenta que como veis mi planta aún es muy pequeña). En las fotos podéis apreciar esos brotes de los que os hablo.
Ahora es muy importante mantenerla al solecito y bien protegida de los vientos, que son los que pueden dejarte sin flores ni fruta.
Ya os iré contando más en cuanto termine de florecer y dar arándanos : )
!!No olvidéis dejarme algún comentario si os ha parecido interesante mi entrada. Mil gracias amigos!